El síncope hipóxico

Un síncope hipóxico es un desmayo causado por falta de oxígeno. Los pescadores submarinos lo asociamos a un accidente fatal que casi siempre desemboca en la muerte del buceador. En cambio, mis instructores de apnea lo definían simplemente como ‘un episodio’.

Cuando un apneísta sufre un síncope hipóxico, pierde la consciencia. Pasados unos segundos, el propio cuerpo reanuda el acto respiratorio y el buceador se despierta sin secuelas en la gran mayoría de los casos.

El problema real del síncope está en los segundos posteriores a éste. Si las vías respiratorias del buceador están sumergidas cuando el organismo reanuda el acto respiratorio, va a fallecer por ahogamiento.

Apneista rescatada tras sufrir un síncope hipóxico

Foto: Logan Mock-Bunting

Si en el momento del desmayo, un compañero tapa sus vías respiratorias y lo lleva de vuelta a la superficie, el síncope no tendrá ninguna consecuencia. Al tener la boca y la nariz fuera del agua, la respiración se reanudará de forma normal y el apneísta se recuperará. No será más que un pequeño incidente como cualquier otro que puede sufrir cualquier deportista durante su actividad.

La diferencia fundamental entre el punto de vista de los pescadores y los apneístas está en que, los primeros, tendemos a ir al agua solos en muchas ocasiones. O cuando vamos acompañados, nos limitamos a entrar y salir juntos del agua, sin mantener contacto durante gran parte de la jornada de pesca. Entre los apneístas está más extendida la costumbre de bucear siempre acompañado y en contacto con los compañeros.

¿Qué es?

El síncope hipóxico es una pérdida de la consciencia causada por un nivel insuficiente de oxígeno en el cuerpo. Ocurre hacia el final de la apnea, cuando el oxígeno de nuestra sangre se ha consumido casi por completo.

Durante la inmersión, nuestra reserva de oxígeno se va gastando poco a poco. Llega un punto en que la presión parcial de oxígeno en sangre cae hasta el punto de que no hay suficiente para permitir que el cerebro funcione con normalidad. El cuerpo nos ‘apaga’ y el buceador pierde la consciencia.

Tras recuperarse del desmayo, el apneísta puede no ser consciente de lo que ha ocurrido.

Tu cuerpo estuvo enviándote señales para que reanudases el acto respiratorio. Tú las ignoraste de forma reiterada y él te ‘apagó’ para intentar normalizar la situación.

Una situación de hipoxia ligera puede producir falta de atención, dificultad para tomar decisiones, pérdida de memoria o falta de coordinación motriz.

Un estado de hipoxia prolongada puede dar lugar a convulsiones, pérdida de consciencia, daños cerebrales o incluso la muerte.

Presión parcial de oxígeno en sangre

El aire está compuesto por un 21% de oxígeno, 78% de nitrógeno y un 1% de otros gases. Según la ley de Dalton, como el oxígeno representa el 21 % del volumen del aire, si lo sometemos a una presión P, su presión parcial será de 0,21 P.

Por lo que a 0 metros (1 atmósfera de presión) la presión parcial de O2 es 0,21 atm. Y a 10 metros (2 atm), la presión parcial de O2 sería de 0,42 atm.

Cuando la presión parcial de O2 cae por debajo de 0,1 atm se sufre un síncope hipóxico.

El síncope en la apnea profunda

Un pescador desciende a 40 metros. Ve un mero gordo y le dispara. El animal se enroca en su cueva. Como el disparo no es malo del todo, el pescasub decide forcejear un poco hasta que consigue sacarlo.

Cuando empieza a nadar hacia la superficie, su presión parcial de O2 ha bajado hasta los 0,25 atm. A esa profundidad, la presión parcial de oxígeno es superior a la que tendría en superficie, él se siente perfectamente y su cuerpo tiene suficiente O2.

Según asciende, la presión disminuye. Y con ella, también lo hace la presión parcial de O2.

  • A 30 metros es de 0,20 atm.
  • A 20 metros sería de 0,15 atm.
  • A 10 metros sería de 0,1 atm.
  • A 0 metros sería de 0,05 atm.

A pesar de que cuando inició el ascenso se encontraba bien y tenía oxígeno en sangre de sobra, entre los 10 metros y la superficie va a desmayarse, ya que su presión parcial de O2 va a caer por debajo de las 0,1 atm.

Técnica para rescatar a un apneísta que ha sufrido un síncope

Foto: Freediving Ireland

Los últimos 10 metros son la parte más delicada del ascenso. Es donde tu cuerpo sufre el cambio de presión más brusco. Pasas de estar sometido a 2 atm en -10m a estar a 1 atm en 0m. Y tu presión parcial de oxígeno en sangre se reduce a la mitad.

Debido a esto, algunas personas denominan al síncope hipóxico sufrido al practicar apnea profunda como ‘el síncope de los siete metros‘. Dan a entender que se trata de algo diferente al síncope que se puede sufrir flotando boca abajo en una piscina. Pero como puedes ver, en ambos casos la causa del desvanecimiento es la misma: niveles de oxígeno insuficientes.

¿Cómo prevenirlo?

  • Progresa poco a poco, no te obsesiones con establecer nuevos records personales
  • Relájate correctamente antes de la inmersión y permanece lo más tranquilo posible mientras dure la misma. El stress te hace consumir más oxígeno
  • No hiperventiles
  • Mantente bien hidratado
  • Realiza una respiración de recuperación correcta

¿Cómo minimizar los riesgos en caso de síncope?

  • Lástrate de forma que entres en flotabilidad positiva a los 10 metros
  • Sácate el snorkel de la boca antes de dar el golpe de riñón
  • Suelta el lastre al mínimo signo de peligro
  • Bucea con un compañero que conozca el sistema de parejas
  • Aprende y practica técnicas de rescate

Detectar un síncope hipóxico en un compañero

  • Pérdida de aire
  • Aleteo irregular
  • Mirada perdida
  • En general, cambios en su técnica
  • Comportamientos anormales o incoherentes

Detectar un síncope en uno mismo

  • Un apneísta con experiencia, que haya dedicado tiempo a descubrir su cuerpo y las sensaciones que le produce estar en apnea, puede sentir ‘avisos’ sutiles de que está muy al límite y va a perder la consciencia.
  • Estas señales son muy subjetivas.
  • Es muy posible que no sientas nada antes del síncope, o que cuando detectes alguno de estos síntomas pierdas la consciencia rápidamente sin tener tiempo a reaccionar de ninguna forma.
  • Escuchas pitidos o zumbidos
  • Sientes calor
  • La visión se va cerrando (visión de túnel)
  • Tienes pensamientos confusos
  • Sientes hormigueos en las extremidades
  • Parece que la inmersión se vuelve fácil

Un síncope hipóxico es como salirse de una curva conduciendo a 180 km/h. Si te ocurre en un circuito con escapatorias, zonas de seguridad y asistencia sanitaria, se queda en una anécdota. Si te pasa a ti solo en una carretera comarcal, no lo cuentas.

¿Conclusión? Practica apnea en un ambiente controlado y reduce los riesgos al mínimo.

 

¿Has presenciado o sufrido algún síncope hipóxico? ¡Comparte tu experiencia!

 

Fuentes:
Manuales AIDA 2* y 3*
Wikipedia

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