El reflejo de inmersión

el reflejo de inmersion

El reflejo de inmersión es un conjunto singular de adaptaciones evolutivas que permanecen desde el tiempo en que la vida se desarrollaba en los océanos. El reflejo de inmersión, al igual que el reflejo de natación, son componentes propios de la naturaleza humana y pueden ser observados en recién nacidos y bebés en ambiente acuáticos.

A pesar de que la mayor parte de las especies de mamíferos han perdido muchos de los lazos que nos conectan con los océanos (por ejemplo, los pulmones no funcionan especialmente bien bajo el agua), aún estamos relacionados con nuestros antepasados que moraban en el océano. Y el reflejo de inmersión es un remanente de algunas de las características que permitieron a esos familiares del pasado sobrevivir en el ambiente acuático.

El reflejo de inmersión es activado cuando la cara de un mamífero entra en contacto o es sumergida en agua fría. Cuando esto sucede, unos receptores situados dentro de la nariz y los senos, así como en partes de la cara conectadas al nervio trigémino, se activan. La información de que la cara ha encontrado agua se transmite al cerebro y al sistema nervioso autónomo a través del nervio vago. Esto provoca el cierre inmediato de las vías aéreas y varios cambios fisiológicos destinados a optimizar la conservación de oxígeno del cuerpo. Los cambios que empiezan tras la activación del reflejo de inmersión incluyen:

Bradicardia

Reducción del ritmo cardíaco de aproximadamente el 10 al 25% que ocurre inmediatamente tras el contacto de la cara con el agua (incluso sólo salpicando la cara con agua se conseguirá este efecto). La reducción del ritmo cardíaco reduce la entrada de oxígeno en el torrente sanguíneo, permitiendo al cuerpo conservar O2 y a los órganos vitales utilizarlo más eficientemente. Para los apneístas, el resultado de la bradicardia es la ampliación del tiempo bajo el agua.

El reflejo de inmersión causa vasoconstricción periférica

Esto es un estrechamiento de los vasos sanguíneos (mediante la contracción de los músculos de sus paredes) para reducir el flujo de sangre. Tiene lugar al incrementarse la presión debido a la inmersión en el agua. Los capilares de las extremidades (dedos de las manos, dedos de los pies, manos, pies, brazos y después las piernas) empiezan a estrecharse, lo que restringe el flujo de sangre a esas áreas y lo dirige hacia los órganos vitales, que incluyen el corazón, pulmones y cerebro. Todos ellos son alimentados con cantidades de oxígeno significativamente superiores a otros órganos periféricos.

Blood shift

Tras sumergirnos, la presión se incrementa con la profundidad. De acuerdo a la ley de Boyle, los pulmones y el aire contenido en su interior se comprimirán a medida que el apneísta desciende. Debido a la vasoconstricción periférica iniciada por el reflejo de inmersión, la sangre será empujada de las extremidades a los órganos vitales y a la cavidad torácica (pecho), resultando en un porcentaje más alto del volumen sanguíneo en esta área, que ocupará el espacio creado por la compresión del aire dentro de los pulmones.

La sangre, que es similar en muchos aspectos al agua del océano, no podrá ser comprimida debido a su naturaleza líquida y mantendrá su volumen independientemente de la profundidad que el buceador alcance. Como la sangre rellena el espacio vacío provocado por la compresión del aire en profundidad, los pulmones no sufrirán un colapso debido al incremento de la presión experimentado. El blood shift también ocurre en otros órganos del cuerpo de una forma similar y con el mismo resultado.

Contracción del bazo

Como parte del reflejo de inmersión, el bazo experimentará contracciones cuando un buceador está sujeto a la presión de la profundidad. Típicamente, el bazo actúa como una reserva de grandes cantidades de sangre que circulan a través de él. Conjuntamente con los volúmenes de sangre requeridos por el blood shift tratado arriba, el bazo se contraerá y liberará sangre en el sistema circulatorio. El volumen adicional de sangre que entra en el cuerpo como resultado de la contracción del bazo no sólo incrementará la cantidad de oxígeno disponible para el sistema, sino que también ayudará a aumentar la capacidad de transporte de la sangre entre los pulmones y otros órganos.

El reflejo de inmersión es una adaptación evolutiva que nos permite bucear bajo el agua por períodos extendidos de tiempo. Como respuesta a la inmersión facial e inmersión en el agua, el reflejo de inmersión será activado, resultado en una reducción del ritmo cardíaco (bradicardia) que es amplificado por encontrarnos en apnea y por el incremento de la presión, el desvío de la sangre de las extremidades a la cavidad torácica (vasoconstricción periférica), el movimiento de la sangre a los pulmones y otros órganos vitales para prevenir un colapso en profundidad (blood shift), y la contracción del bazo que ayuda al blood shift cuando enfrentamos grandes profundidades y presiones.

Como apneístas, el reflejo de inmersión es esencial para poder permanecer bajo el agua durante períodos de tiempo extendidos y puede ser reforzado a través de la experiencia y la práctica para mejorar el rendimiento en el buceo.

Fuentes:

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Este artículo es una traducción de ‘The Mammalian Diving Reflex’, escrito por Spencer Ash para Freedive Earth

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